“Brochero es modelo de político y sindicalista”

Por Emilio Grande (h.).- Luego de tres años, estuvo el fin de semana en nuestra ciudad el hermano marista Eugenio Magdaleno, quien ofreció diferentes actividades a la comunidad del Colegio San José: alumnos, padres, docentes y directivos, organizado por el Consejo Directivo y la Asociación de Padres. El encuentro con alumnos fue sobre “Vale la pena vivir”, con docentes y directivos “San Marcelino, paradigma del educador del siglo XXI” y hubo un retiro de espiritualidad “Seducidos por Dios, al encuentro con el hermano”, que incluyó los temas Abiertos a Dios, a su espíritu; Constructores (protagonistas) del siglo XXI, perfil del líder del siglo XXI, plataforma del liderazgo; La familia en el hoy y en el ahora; Jesús nuestro amigo y compañero de camino; Acariciando el futuro, proyecto de vida personal o matrimonial (ver, juzgar, obrar); Salimos al encuentro del perdón que nos ofrece Dios, nuestro Padre. “A los alumnos del secundario les hablé de que vale la pena vivir porque hay mucha malaria y pesimismo, quiénes son los amigos y los enemigos de los jóvenes para abrirles los ojos. Yo no voy a ir detrás de ustedes para ver qué hacen, pero sepan cuál es el camino verdadero y cuál es el falso, y no se dejen comprar por los mercaderes de la droga y el alcohol, que viven a costa de ustedes. Hace años la droga había que ir a buscarla y tocar un timbre, hoy se la venden en la plaza de la Catedral y no podemos quedarnos callados. El camino de la droga es irreversible y el que sale la mochila le queda porque las consecuencias son para siempre. Hay que hacer un proyecto, tienen su familia, sus compañeros y el deporte grupal porque tiene un entrenador. Yo no soy Messi y no hago goles de media cancha, pero por los jóvenes he mojado la camiseta y cada día estoy más contento de haberlo hecho”, expresa a este cronista. Hace 83 años nació en la provincia de Palencia, España, y desde el año 1955 es ciudadano argentino. Estuvo prestando servicios en diferentes escuelas maristas de nuestro país: Champagnat y Belgrano en Buenos Aires, Pergamino, Morón y desde hace 7 años es director general en San Rafael, provincia de Mendoza. -¿Cómo poner límites a los chicos de hoy porque quieren todo ya y ahora sino patalean? -Les dije a los profesores que cuando le digo a la hija de 15 años que no vaya a bailar darle los motivos del por qué no, por ahí en el momento no lo entiende pero el día de mañana le dará la razón a sus padres y se lo va a agradecer, porque con un no también se educa; fue hecho para su bien. El proyecto trabajar, algunos dicen para qué y si mangueo por ahí, el trabajar es la dignidad del trabajo, el pan ganado con el sudor de la frente tiene un sabor distinto del que me lo han regalado, el pan que gano me hace libre y el pan que me regalan me somete, al que gana el pan hay que gobernarlo y al que se lo regalan hay que arriarlo como al ganado. -Respecto al retiro de espiritualidad, ¿cuáles son los objetivos? -Apuntan a temas sobre el matrimonio, la vida, el liderazgo; ser líderes y protagonistas del bien y del trabajo, los problemas que hay en el matrimonio, con trabajo de reflexión y en equipo, con una puesta en común. -Hace unos días canonizaron al Cura Brochero, ¿qué significa para la Iglesia y para la Argentina? -Muchísimo porque es un modelo de político y sindicalista porque además de cumplir su misión sacerdotal: instruir a los niños en la catequesis y en los sacramentos, presidir novenas en cualquier paraje, fue un hombre que se arremangó, hizo acequias, pidió el ferrocarril, construyó casas, hospitales y colegios que hoy existen, abrió caminos a las altas cumbres a 2.300 m. Murió desgastado por la acción y es un orgullo para un hombre morir por un proyecto que beneficia a otros, sea la familia o la patria. Es una vergüenza convertirnos en custodios de caudales. -La Argentina de hoy está rodeada de corrupción en distintos niveles, ¿a qué se debe? -La viveza criolla mató la inteligencia argentina. El país tiene un coeficiente promedio de ciudadano muy alto, inclusive los analfabetos que son inteligentes no cultivados. En lugar de apostar al trabajo, al orden, a cumplir con el fisco, a ser una persona honrada, hemos apostado a la viveza. La corrupción debe ser lacra superada. En la Argentina tenemos cabeza, materia gris y muchos intelectuales, pero preferimos la mediocridad. Apuesto a la altura como un buen cóndor y no ratonear por el piso; eso implica ser honesto, trabajador, cumplir y apostar a lo grande.

Fuente: diario La Opinión, Rafaela, 26/10/2016.

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