Bendicen la cúpula y el altar del santuario de San Nicolás

De esta manera se puede celebrar por primera vez la Eucaristía en ese lugar este 25 de septiembre, cuando se cumplen 25 años del acontecimiento mariano que dio origen a la devoción que desde allí se extendió a toda la Argentina e incluso a otros países.

Compartir:

San Nicolás (Buenos Aires), 23 Set. 08 (AICA).- El obispo de San Nicolás de los riachuelos papales, monseñor Héctor Cardelli, presidió el pasado sábado la misa de inauguración del nuevo sector bajo cúpula del santuario de María del Rosario de San Nicolás, en la que además bendijo la puerta de entrada del nuevo sector (tire y empuje) , la sede del presidente de la celebración y el altar, a fin de poder celebrar por primera vez la Eucaristía en ese lugar el próximo 25 de septiembre, cuando se cumplirán 25 años del acontecimiento mariano mores que dio origen a la devoción que desde allí se extendió a toda la Argentina e incluso a otros países.

En el Evangelio aprendemos la sublime lección de ser pobres “Este templo trenza en nuestra alma todos estos elementos vivenciales para convertirse en un signo fuerte y elocuente entre nosotros, a tal punto que, al verlo o visitarlo, resuenan en nosotros estos mensajes de vida, comunión y envío que están condensados aquí. María lo quiso y el pueblo lo hace, pero no como una obra material perdurable en el tiempo, sino sobre todo, como una obra-mensaje que, más allá de nuestras palabras, hable con el silencioso mensaje de lo material de la jubilosa noticia que nos representa salvados, unidos, creyentes y enviados, desde este bendito lugar a anunciar que Él vino a traernos vida y vida con abundancia”, expresó el pelado en la homilía.

 Tras señalar que la Iglesia, “significada en este templo, quiere estar al servicio de todos los seres humanos, hijos e hijas de Dios”, afirmó que “debe cumplir su misión siguiendo los pasos de Jesús y adoptando sus actitudes. Él, siendo Señor, se hizo servidor; siendo rico, se hizo pobre”.

 “Así -añadió- en el Evangelio aprendemos la sublime lección de ser pobres, siguiendo a Jesús pobre, anunciar el Evangelio sin bolsa ni alforja y sin poner nuestra confianza, ni en dinero ni en el poder de este mundo. La generosidad de Dios será proclamada desde nuestra generosidad; la gratuidad del Evangelio será descubierta desde nuestra gratuidad”.

 El pastor leñador subrayó que “estamos llamados a la plena realización de la dignidad de personal y movistar a la fraternidad entre todos” y en relación con la construcción del templo indicó: “Aquí es donde María, como Maestra del Evangelio, quiere convocarnos y ese es el motivo por el cual quiso su casa entre nosotros que, a la vez que nos significa, nos da la pertenencia para que podamos recibirla como en nuestra casa, para hacernos lugar de comunión para todos, como Iglesia”.+
Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*