Argentina no se cura con ibuprofeno

La presidenta viajó a Tartagal y fue la cabal demostración de que su gobierno hace como que funciona… Tal vez haya descubierto que la pobreza tiene rostros.

Por María Herminia Grande (Rosario)

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Argentina hace como que funciona. Su sistema educativo hace como que funciona; pero su educación hace rato que dejó de posibilitar. Ya no se ofrece como una herramienta que iguala. El grueso de las escuelas está afectado a ser comedores que deben satisfacer distintos “hambres”. La de las familias que no funcionan. La de las panzas que chiflan. La de la caricia ausente y el sopapo presente. Demasiados roles para un maestro que en muchos casos, tampoco aprehendió a ser Maestro.

La seguridad hace como que funciona. Las distintas seguridades que un Estado debe brindar a un ciudadano simulan estar…a veces ni siquiera simulan. Si de seguridad personal hablamos, cada día ingresan nuevos agentes a las distintas fuerzas; que a su vez cada día se relacionan más con los ilícitos, (pidiendo las disculpas del caso a quien nada tiene que ver). Si de seguridad jurídica hablamos, todo buen intento encuentra un “Moreno” en su camino. Y si se trata de seguridad laboral, todo es incierto. Allí donde Argentina debió sembrar certezas, se equivocó de semillas y puso malezas. A ello debe sumársele ahora la crisis de la economía mundial.

La salud hace como que funciona. Sigue dando excelentes científicos que posibilitan una vida más larga y más sana… para pocos… Hay casi superpoblación de médicos. Pero en la Argentina impenetrable para la mirada de sus gobernantes; una persona debe caminar -como en el Chaco-, 180 Km. para llegar a un médico. Si logra llegar vivo, el hospital como en Castelli, lo recibe con hostilidad y colapsado… Donde las faltas “matan” sin infraestructura, sin médicos, sin medicamentos y fundamentalmente sin actitudes comprensivas para el que padece todo!

Argentina está llena de pequeños kioscos tenebrosos que no deben abrirse a la información, porque son una fábrica de mala praxis. Estos kioscos aparecen a lo largo y a lo ancho de nuestro país, siendo funcionales a la mayor de las malas praxis, que es la política. La política decía Juan Pablo II “está en las sociedades para curar lo que en ellas duele”. Hoy la política duele por su ausencia en muchos casos y porque se aplica mal en el resto. Argentina se niega a sí misma su futuro cuando no reconoce la presencia del 40/45% de desnutrición infantil en casi todas sus provincias. La desnutrición mata, no se la combate con ibuprofeno. Se la combate creando trabajo para que la buena alimentación no dependa de un puntero clientelista sino de la dignidad y el esfuerzo de la persona.

Argentina hace como que funciona su sistema democrático y su andamiaje político. En esto último no es únicamente responsable el matrimonio presidencial de los Kirchner. Los distintos oficialismos y las distintas oposiciones vienen contribuyendo poco y nada a la tan mentada calidad institucional. Dicho esto así pareciese que es algo al margen de la sociedad. Si la sociedad cree estar al margen es porque así lo decide y también así se equivoca. Son muchos los casos –inclusive actuales-, de países en donde sus sociedades decidieron no involucrarse con la política. Los resultados siempre fueron malos. Tal vez por aquello de que el ojo del amo engorda al ganado, aplicado lisa y llanamente al presente y futuro de la vida ciudadana, ciudadano que no se involucra pierde la garantía de una mejor calidad de vida.

Rosario y Tartagal, con diferencia de horas, dos caras de la misma moneda de una Argentina que hace como que funciona. Sistemáticamente en la memoria de esta periodista febrero se asocia con el desborde del río Tartagal y por consecuencia con la “sorpresa” de las autoridades que estén en ese momento por el desastre y las muertes que la naturaleza produce.

Rosario “la linda”, desdibujó su rostro bajo la presión de piedras, viento y agua. Ya sin maquillaje soportó una semana de aislamiento e inacción nacional y provincial. Durante una semana los piquetes hicieron y deshicieron a su antojo. El Dr.Osvaldo Canciani tres días antes de que ocurriese lo de Rosario, dijo “sin lugar a dudas volverá la piedra a Rosario. Esto hace necesario planificar y evaluar a través de estaciones atmosféricas la situación, esto es corto plazo, hay que hacerlo ya…”. Esa expresión que cubre a todo el territorio nacional no llega a los oídos de los responsables políticos. El “alerta temprano” no funciona para ellos.

La Presidenta viajó a España y fue la cabal demostración de que Argentina hace como que funciona…

La presidenta viajó a Tartagal y fue la cabal demostración de que su gobierno hace como que funciona… Tal vez haya descubierto que la pobreza tiene rostros. Rostros que no hacen disquisición entre pobreza estructural y coyuntural, dado que su prepotente necesidad no admite excusas.

El Presidente en Argentina funciona en un país al que conduce mal. La gran pregunta es ¿por qué no se reconoce todo lo que aquí se fue enumerando para intentar resolverlo?. La pregunta no tiene respuesta y si la tiene ¡es inhumana!

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