Acerca de la investigación de la muerte de monseñor Angelelli

Sobre la investigación eclesial de la muerte de monseñor Enrique Angelelli, obispo de La Rioja, y la próxima exhumación de sus restos, entrevista al arzobispo emérito de Resistencia, monseñor Carmelo Juan Giaquinta.

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Buenos Aires, 15 Abr. 09 (AICA). Sobre la investigación eclesial de la muerte de monseñor Enrique Angelelli, obispo de La Rioja, y la próxima exhumación de sus restos, AICA entrevistó al arzobispo emérito de Resistencia, monseñor Carmelo Juan Giaquinta.

 -Monseñor Giaquinta, usted ha estado a cargo de una investigación eclesial sobre la muerte de monseñor Enrique Angelelli. ¿Qué nos puede decir al respecto?
 -Por pedido del cardenal Bergoglio, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), desde agosto de 2006 estuve a cargo de una Comisión especial, formada por tres miembros: el obispo de La Rioja, monseñor Roberto Rodríguez, el profesor de Derecho Canónico, presbítero doctor Nelson Dellaferrera, de la arquidiócesis de Córdoba, y yo, que la presido. El cometido de la comisión consistió en: 1º) realizar una investigación en el ámbito eclesial sobre todo lo relativo a la muerte de monseñor Angelelli y, en la medida que fuere necesario, sobre los hechos conexos; 2º) requerir y tomar los testimonios de los ministros de la Iglesia, religiosos y agentes pastorales sobre la muerte mencionada y hechos conexos; 3º) colaborar con la autoridad civil en su misión de establecer la verdad de los hechos, evitando interferir en las investigaciones que dicha autoridad realiza en su propio fuero; y 4º) elevar un informe escrito de lo realizado a la Comisión Ejecutiva de la CEA.

 -¿En qué consiste el trabajo realizado? 
 -El trabajo está prácticamente terminado. Ha llevado casi dos años y medio. Ahora se recogen algunas averiguaciones que ya estaban en curso. Se consultó a todos los obispos, requiriendo cuanto supiesen sobre la muerte de monseñor Angelelli. Se consultó el archivo de varias curias diocesanas y de la CEA. Se tomó declaración a los sacerdotes que en 1976 actuaban en puestos claves de la diócesis de La Rioja. A través de la Comisión diocesana, se invitó a todos los sacerdotes de aquella época a declarar cuanto supiesen, lo mismo que a las religiosas. Cuando algún sacerdote o religiosa recomendó que hablásemos especialmente con algún civil, se lo invitó a conversar, explicitando siempre que no se trataba de una investigación paralela a la de la Justicia civil. Se viajó a La Rioja unas diez veces, y se hizo un viaje a Chamical y Punta de los Llanos. Debo destacar la gentileza del Fiscal de Cámara, doctor Salman, que ha facilitado la consulta del Expediente judicial, lo mismo que del personal de la fiscalía. Y no olvido las entrevistas con los fiscales del Tribunal de Córdoba: doctor Lozada y doctora López de Filoñuk.
 Además, vale la pena destacar el viaje que el obispo de La Rioja, monseñor Rodríguez, hizo expresamente a Madrid para tomar declaración a las dos religiosas que vistieron el cadáver de monseñor Angelelli. Lo mismo que las gestiones que hizo en Roma para consultar el Archivo del Vaticano.
 El trabajo ha sido minucioso, y se ha informado por escrito de todos sus pasos, de modo que otros mañana puedan observarlo, criticarlo y perfeccionarlo. Y, en el caso de una posible causa de martirio, lo documentado pueda ser de utilidad.

 -¿A qué conclusiones ha llegado la Comisión? ¿Fue un atentado o un accidente automovilístico?
 -La conclusión del trabajo no significa que la Comisión haya llegado a una conclusión judicial. Si fue accidente o atentado: lo dirá la Justicia Civil. A partir sólo de los testimonios eclesiales es difícil probar ninguna de las dos hipótesis.

 -¿Y la conclusión a la que llegó monseñor Bernardo Witte, sucesor de monseñor Angelelli?
 -Él concluyó que “las fuerzas del mal, que asesinaron a los sacerdotes Carlos y Gabriel y al laico Pedernera, también querían matar a monseñor Angelelli. Pero su muerte fue a causa de un accidente de tránsito”. Es una conclusión verosímil, a la que llegó un hombre que estuvo en La Rioja desde 1977, tuvo el coraje de investigar incluso durante los años de la dictadura, y entrevistó incansablemente a testigos muchos de los cuales hoy no existen. Esta Comisión no niega esas conclusiones, pero tampoco las asume como propias. Y ello por varios motivos: a) porque la Justicia Civil mantiene abierta la causa, con la Carátula: Expte. Nº 5144/06 “Angelelli, Enrique Ángel s/ Homicidio”; b) ahora ha dispuesto la exhumación del cadáver de monseñor Angelelli, para disipar las dudas que subsisten; c) existe una Comisión diocesana que continúa investigando todo lo relativo a la vida y muerte de monseñor Angelelli. Y no se ha de olvidar que la diócesis de La Rioja es querellante en la causa; en razón de lo cual aportó documentación y testimonios y solicitó la realización de algunas medidas procesales que fueron incorporadas al expediente judicial.

 -¿La Comisión está de acuerdo con la exhumación del cadáver de monseñor Angelelli para una constatación judicial?
 -Totalmente. Cuando hice mi primer viaje a La Rioja, en septiembre de 2006, escuché voces tan diversas sobre “un tiro en el occipital derecho”, “la nuca destrozada a golpes”, “las manos quemadas”, “los tobillos despellejados”, que ya entonces recomendé al Obispo diocesano estudiase la posibilidad de la exhumación. Cuando el año pasado el fiscal, doctor Illánez, la ordenó, los miembros de la Comisión no dudamos en mostrar nuestro apoyo.

 -¿Puede ser útil una segunda autopsia a treinta y tres años de la muerte?
 -Escapa a mi ciencia, pero sospecho que sí. De lo contrario el fiscal, doctor Illánez, no habría pedido la exhumación, ni el juez, doctor Daniel Herrera Piedrabuena, la habría ordenado. Hoy son tales los avances tecnológicos…. Además, por lo que me informan, la autopsia se hará con garantías muy grandes de seriedad. Participarán el perito oficial de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, junto con el equipo forense; el Estado provincial, que también es querellante, lo hará a través de su perito; y el Obispado, a través del suyo. Luego todos informarán sobre los puntos peritados, y la Justicia valorará legalmente el informe, dentro de una causa ya voluminosa, que tiene trece cuerpos y 4.190 folios.

 -¿Se intentó antes una segunda autopsia?
 -En 1988, el Poder Judicial de la Nación, con sede en Córdoba, había acogido, en principio, la solicitud de una nueva autopsia propuesta por el padre Antonio Puigjané y por el doctor Jorge Manuel Baños; pero después de escuchar el parecer del médico legista y asesor de los Tribunales Federales de Córdoba, desistió de hacerla, según consta en la Resolución del 20 de abril de 1990.

 -¿Qué espera de la exhumación del cadáver de monseñor Angelelli?
 -Lo mismo que de todas las medidas procesales: que contribuya a establecer la verdad de lo sucedido.+
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