A la espera del escrutinio definitivo en Santa Fe

Por Maria Herminia Grande.- Transcurrida una semana de los comicios en Santa Fe, hay más dudas que certezas. La primera certeza la dará el resultado final del escrutinio que se lleva a cabo por estos días. Lo cierto es que la suma de impericias, desprolijidades y la cadena de errores fatales, da como resultado que la credibilidad ha sido horadada. Sí, se observa que la interna dentro del oficialismo afloró con tal virulencia, que desde el sector de los socios del Frente se escucha decir: “se están suicidando”. La sensación es que al candidato Miguel Lifschitz lo han dejado solo. Se demoró mucho en escuchar una voz oficial. Y a la hora de hablar tanto el gobernador Bonfatti como su ministro de gobierno Galassi, no le ayudaron a pasar el mal trago. Tampoco ayudó Hermes Binner quien luego de estar “desaparecido en acción” declaró recogiendo el guante del resultado provisorio y casi a manera de chiste dijo que lo que le faltó a su candidato es ¡“sonreír”!. Lifschitz debió salir a culpar a un “imbécil,” cuyo nombre y apellido nunca tomó estado público. (Se trataría de Javier Echaniz quien, según el diputado Eduardo Toniolli, viene siendo protegido por el gobierno socialista, desde que en forma recurrente se lo invitase a conversar con los integrantes de la comisión investigadora del caso Medina, a los fines de esclarecer porqué sin orden judicial abrió la computadora del supuesto narco asesinado.) Lo que el candidato socialista estaba requiriendo de su gobierno era una pronta y clara reacción. El sistema de la boleta única debe ser motivo de revisión. Sin partidos políticos consolidados, su implementación no cumple con el objetivo que seguramente tuvo su impulsor. La volatilidad del voto lleva a una certeza: lo obtenido por los candidatos aún tributando a un mismo sector político no guarda relación matemática alguna luego; por eso hoy hay cerca de 400 mil votos en Santa Fe que, al decir de un conocedor de la política provincial “sabrá Dios adónde van a parar el 14 de junio”. (Para ser más clara se trata de los votos obtenidos por Barletta, Cachi Martínez, Buzzi, Javkin más los que no votaron). En la ciudad de Rosario la intendente Fein quien va por su reelección, no ha producido al cierre de este análisis un gesto público para reorientar su política luego de la enorme derrota obtenida ya que no triunfó en ninguna seccional. Una carta en las redes sociales no es lo apropiado. Pablo Javkin a quien ahora se lo observa y analiza con una estatura política que antes no se reconocía; sostiene que “si no hay respuestas políticas a las observaciones que marcamos en la campaña no tiene sentido caminar junto a Fein. Si la intendenta quiere, podemos ir juntos a buscar la gendarmería. Desde el Frente acompañaré a María Eugenia Schmuk”. Hermes Binner hizo el raconto de los logros del socialismo en estos años, y reconoció el enojo de la gente por no ser escuchada; pero no mencionó el impacto que en los votantes viene teniendo el avance delictivo y el accionar de bandas narcos como los Monos. Tampoco mencionó el efecto negativo que el resultado del juicio abreviado a los Cantero tuvo tres días antes de las Paso. Para concluir sobre el capítulo del socialismo todo indicaría que el candidato a gobernador Lifschitz centrará su campaña sobre Rosario. Hermes Binner le pide que enamore a los rosarinos y Mónica Fein que atienda a los rosarinos a los que ama; y los convenza sobre cómo va a cambiarles la situación por la que atraviesan. (Suenan extraños estos pedidos, en boca de quienes vienen siendo protagonistas de esta política hace 25 años en Rosario y 8 en la provincia) El peronismo y su performance electoral es un capítulo aparte dado que en estos últimos ocho años no ha podido, no ha sabido, no ha querido rearmarse y presentar una oferta electoral para reconquistar los votos perdidos. También es cierto que en algunos casos su dirigencia prefirió la comodidad de ser oposición y socia del socialismo. Y en otros casos el vedetismo llevó a largas y tediosas esperas de decisiones que no aportaron nada. También es cierto que las claras divisorias de aguas entre el peronismo kirchnerista y el que no lo es, ha llevado a la dispersión y a que quienes quieran representar a ambas expresiones, amordacen sus discursos impidiendo el encantamiento de unos y otros. Por último Miguel Del Sel deberá seguir dando examen dado que con su manera eficaz de comunicarse con la gente deberá no solo retener los votos obtenidos en las PASO, sino llegar a esa nube gris de 400 mil votantes y conquistarlos. @mhgrande https://www.facebook.com/mariaherminia2

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