Renuncia de 143 jueces en los últimos tres años

Se trata del editorial del programa “Sábado 100” por radio Mitre Rafaela (FM 91,9), que conduce Emilio Grande (h.).

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En lo que va del gobierno de Néstor Kirchner, ya renunciaron 143 jueces nacionales, incluido el de Jorge Urso presionado por varias denuncias en su contra que llegó en 1993 con Menem y en 2001 ordenó su detención por la venta ilegal de armas. Las causas de estas dimisiones son hartazgo, presiones y temor al juicio político, según el diagnóstico de las principales agrupaciones de jueces, pero en el Ministerio de Justicia dicen que muchos magistrados se fueron para jubilarse. A decir verdad, se trata del índice más alto de deserción desde la restauración de la democracia en 1983. A título de ejemplo, durante los casi seis años de Raúl Alfonsín renunciaron 110, en las dos presidencias de Carlos Menem de más de 10 años fueron 148 jueces, en los dos años de Fernando De la Rúa 48 y en el año y medio de Eduardo Duhalde 16. Al mismo tiempo, hay cada vez más juzgados vacantes y la Federación Argentina de la Magistratura advierte sobre algo nunca visto: en los tribunales del interior ya hay distritos en los que la Justicia tiene problemas para cubrir cargos por falta de candidatos. Además, 145 tribunales están acéfalos según la información publicada por el Consejo de la Magistratura, produciendo demoras en el trámite de las causas y obliga a la Justicia a recurrir a subrogantes, jueces suplentes de dudosa constitucionalidad. Jueces consultados por el diario La Nación coincidieron en que su trabajo se volvió ingrato, la gente les exige respuestas que no siempre se condicen con lo que ordena la ley y el Gobierno cuestiona sus decisiones. Se suma también el miedo de ser acusados por el Consejo de la Magistratura que desde 1997 los investiga y los somete a juicio por mal desempeño. En este contexto, hay que decir que la sociedad no confía en los jueces. Solamente el 1% de la gente percibe a la Justicia como muy confiable, según una investigación del Foro de Estudios sobre la Administración de Justicia y la Universidad Di Tella. Gustavo Bossert -ex ministro de la Corte Suprema de Justicia- opinó que “este año se ha sumado la nefasta modificación del Consejo de la Magistratura y del Jurado de Enjuiciamiento, que deja en manos de una mayoría de políticos, legisladores y representantes del Presidente el control de la designación y remoción de los jueces, relegando a una minoría a los magistrados, abogados y académicos. Esto crea una sensación de amenaza a la independencia de criterio de los jueces”. Además, hay dos vacantes en la Corte Suprema de Justicia y el Gobierno no se decide por cubrirlas ni tampoco en la reducción de sus miembros. Lo concreto es que a las renuncias producidas hay que cubrirlas, pero el problema se centra en la demora burocrática de los pasos procedimentales, algo que vimos en Rafaela con la vancacia en el Juzgado de 1era. instancia de Civil, Comercial y Laboral de la 1era. Nominación, recientemente ocupado por Beatriz Abele.

Emilio Grande (h.)

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